
Las disfunciones sexuales ocupan gran parte del caudal de preocupación del hombre moderno. Si bien es un tema que circula “abiertamente” por los medios de comunicación, la experiencia personal se transforma, la mayoría de las veces, en un relato frustrante, secreto y vergonzante.
Los mitos acerca de las disfunciones sexuales masculinas comparten su multiplicidad con la mitología sexual que marca nuestra cultura: se ve, se escucha y se sabe, pero los temores remiten a lo primitivo y a lo profundo.























































