Primera semana
Tenés que ser apasionado sin acariciarse ni llegar al orgasmo. Esta semana podría llamarse la “semana de los recuerdos”. Esto quiere decir que en estos días, la propuesta es resucitar la fase de seducción por la que seguramente atravesaron al inicio de la relación, donde todavía no “habían concretado”. Todo está permitido: miradas, sonrisas, roces, etc. La idea de este –primer- paso es ir despertando, de a poco y naturalmente, el interés sexual. Como lo hacen las relaciones que recién se conocen. Así que retrocede en el tiempo y juega el juego de “se mira y no se toca” durante estos 7 días. Está permitido desvestirse adelante del otro, exhibir un escote y lucir los músculos, sin embargo sin acariciarse.
Si llegaras a una situación extrema, de las que no se pueden controlar, Marilyn Graman te da permiso para tener un rapidito, sin embargo con la condición de que sea sólo un “adelanto” de lo que vendrá dentro de las próximas semanas. La especialista explica que si podés evitarlo, el resultado final será mucho más intenso.
Segunda semana
Masajes sin sexo: Estos días son una excelente chance para redescubrir el cuerpo del otro, tal cual es. al fin y al cabo, de eso se trata el verdadero amor: de aceptarnos como el Dura cuatro semanas y para completarlo con éxito deberás continuar los pasos al pie de la letra.otro realmente es. La actividad de esta semana son los masajes. De todo tipo y en todo el cuerpo. Para ello, trata de conseguir aceites y cremas con diferentes aromas. Poné música suave y experimentá las sensaciones que se van produciendo. Podés comenzar por los pies, continuar con las piernas, las caderas, la cintura, hasta llegar al cuello, la cabeza y su cara.
Este tipo de masajes son un muy buen ejercicio para crear un mapa mental de la otra persona. Tratá de establecer en tu memoria las zonas que más erotizan al otro. También estudiá los lugares que lo relajan y aburren.
La autora del libro propone que se turnen a la hora de realizar los masajes. Primero vos y después tu pareja. Recordá que todavía no se pueden tener relaciones explícitas.
Es curioso notar cómo se relajan las relaciones en el momento que no existe la presión de realizar el amor, especialmente en el momento que vienen acarreando malas experiencias en la cama. Los fantasmas de “podré hacerlo bien esta vez” desaparecen por completo, destapando la sensualidad que todos llevan dentro.
Tercera semana
Ten sexo oral de la manera más hot y apasionada que sea posible. Si a tu pareja no le gusta esta parte del sexo, ésta será una buena oportunidad para conversarlo. Hay relaciones muy pudorosas que jamás experimentaron el sexo oral. Tal vez éste sea el momento de sacarse ese prejuicio y probar.
Pasión, masajes, sexo oral y los arreglos previos son algunos de los tips más importantes a la hora de pensar en una buena relación. Algunos sexólogos reservan el sexo oral para la última etapa, sin embargo, Graman considera que de esta manera se establece algo que es fundamental: “Los amantes están en contacto, sin estar pendientes de lo que sucederá en el futuro”.
Cuarta semana
Las personas usualmente anotan todos sus acontecimientos más importantes en la agenda. Hacélo también con el sexo. Arreglá un día y la hora en que compartirán la pasión que fueron sembrando durante todas estas semanas. Por nada del mundo canceles la cita. Prepárate especialmente para día, compra ropa interior especial, y preparáte para el momento más especial de tu semana. Si tenés chicos, ubicálos con tu suegra o con una niñera y olvidáte por un momento de ellos.
Ocupáte vos de los arreglos. Graman asegura que “cuando las relaciones confían en que el otro sea quien hace las cosas, aparecen los resentimientos”.
Desde ahora, que el sexo entre ustedes siga siendo bueno dependerá también de vos. Para eso es muy importante que te olvides de permanecer a que sea el otro quien dé el primer paso. Despertálo en medio de la noche, caminá por la casa con ropa sexy, hacé las cosas que solían realizar al principio de la relación. La pareja, lógicamente, se hace de a dos. en el momento que te des cuenta de eso y dejes de pensar “que los problemas son culpa del otro”, el fuego volverá a arder. Por lo menos, por un tiempo.
Vía | DERF






















































