
Hace no mucho el sexo era la palabra prohibida, un tema tabú en familia y entre amigos. Aún, según los expertos, falta mucho camino por recorrer en el campo de la educación sexual, pero el sexo ya ha saltado definitivamente de la intimidad de una pareja a las investigaciones cientÃficas.
Alrededor de 150 médicos, sexólogos, psicólogos y estudiantes interveniron ayer en las I Jornadas Estatales de Actualización en SexologÃa ClÃnica, que se celebran hasta hoy en el Centro CÃvico de Málaga. El encuentro, organizado por el Instituto Andaluz de SexologÃa y PsicologÃa, coincide además con la convocón anual de la Academia Internacional de SexologÃa Médica (AISM), donde veinte profesionales de todo el mundo marcan los protocolos a seguir en el ámbito de la salud sexual. Tres temas centraron los debates de los especialistas:
EFECTOS DEL TABACO
Fumar reduce el ’sex appeal’
La imagen de mujer seductora con un pitillo en la mano se quedó en las pelÃculas de Rita Hayworth. Hoy dÃa, según afirman los expertos, las personas que fuman resultan menos atractivas para los demás. «Ha habido un cambio en la percepción social influido tanto por la ley antitabaco como por la relación clara que existe el tabaco y los conflictos de salud», explica Arun Mansukhani, sexólogo y psicólogo. El olor a tabaco, el mal aliento y la piel con menos brillo perjudican en el momento de la seducción a los adictos a la nicotina.
Pero si se ha superado ese paso y la conquista se ha logrado, la influencia del tabaco en las relaciones Ãntimas puede acarrear otros conflictos. «Los hombres que fuman tienen el doble de probabilidades de padecer disfunción eréctil; al tiempo que se reduce el movimiento y la producción de espermatozoides», apunta Francisco Cabello, organizador del acontecimiento, miembro de la AISM y director del Instituto Andaluz de SexologÃa.
En la mujer, genera «menos excitabilidad, no sólo por el déficit de vascularización en los genitales -menos lubricación- más bien por la pérdida de olfato». AsÃ, según el experto, en momentos de excitabilidad la capacidad olfativa de la mujer es 2.000 veces superior a la del hombre; un elemento clave en las relaciones que se ve reducido con el consumo de cigarrillos. Y hay más: aumenta un 28% la probabilidad de aborto espontáneo, eleva el riesgo de embarazos ectópicos y puede generar bajo peso en los neonatos.
NUEVOS TRASTORNOS
Excitabilidad persistente y sexomnia
La clasificación de los trastornos sexuales se renueva. Las investigaciones permiten detectar nuevos casos que impiden una vida sexual normal y que los expertos ponen estos dÃas sobre la mesa en Málaga. No afectan a un elevado número de personas, pero quienes los sufren lo viven como un gran conflicto. Uno de ellos es el conocido como trastorno persistente de la excitabilidad sexual, que padecen principalmente las mujeres. «Tienen una tensión genital frecuente, lo que les limita en su vida diaria», afirma Cabello. Es decir, se sienten excitadas en muchos momentos, sin quererlo ni tener razones para ello. Al parecer, según las últimas investigaciones, esta disfunción está vinculada con los trastornos del sueño «puesto que ocurre más en situaciones de somnolencia». En Estados Unidos se han diagnosticado unos 200.000 casos.
Además con el sueño está vinculado la sexomnia, «un cuadro de sonambulismo sexual» que se da en hombres. «Son personas que mantienen relaciones sexuales en el momento que están dormidos sin darse cuenta y sin ser capaces de recordarlo después», afirma el director del Instituto Andaluz de SexologÃa. Este trastorno, que genera fuertes traumas en los afectados, se ha detectado en los últimos años gracias a los estudios en los laboratorios de sueño.
FALTA DE DESEO FEMENINO
Los conflictos de pareja, primera causa
Los expertos reunidos en Málaga trabajan en el establecimiento de un protocolo sobre la falta de deseo en la mujer. «Se trata de diferenciar los motivos y especificar los distintos tratamientos y diagnósticos», declara Cabello. Según sus estudios, la primera causa son los conflictos de pareja. Le siguen las disfunciones sexuales previas, como los dolores de penetración. Además, en ocasiones, «la falta de deseo es el primer sÃntoma de un estado depresivo encubierto» y consecuencia del estrés. Como cuarta causa, los sexólogos señalan los déficits hormonales -que pueden paliarse con los nuevos parches que han salido al mercado- y que suelen generarse tras una menopausia quirúrgica (extirpación de ovarios). Ante la falta de deseo femenino, los sexólogos y psicólogos recomiendan «tratamientos multidisciplinares», con más peso de la parte médica o psicológica según el caso.
VÃa | Diario SUR






















































